domingo, 3 de abril de 2016

De presagios, augurios ... y predestinaciones.

Del presagio, al augurio, y del augurio a la predestinación.

Un destino pre-determinado para unos, frente al destino insustancial e im-predeterminado para los demás. La organización social jerarquizada debía diferenciar a unos de otros, los predestinados frente a los inservibles destinados a "salvar" cualquier necesidad al precio que fuera, pues son los "predestinados" los que imponen su "valor", en cuanto a qué o quién vale.

Esta jerarquización y no otra cosa está detrás y sostiene la estructuración social que organiza al pueblo. Y el pueblo no podía existir democráticamente, debía ser mecanizado, y de aquí que el trabajo sea dividido y especializado para que de este modo la sociedad se hiciera eficiente, productiva... A esta recalificación humana darán el nombre de "civilización".

Surgen los obreros frente a los organizadores, y los organizadores se servirán de los fuertes para domeñar a los obreros productores... a los que se les esclaviza. Y ya vemos las larvas de los futuros estados sociales: esa élite de gobierno, esa fuerza de extorsión, la "militia", la gobernanza de las conciencias, la "pontificia" , y la población productora obrera, ya cualificada en artes o simplemente domesticada para las labores más rutinarias y básicas.

Pero la fuerza bruta exige que esté presente el intimidador ante el intimidado. Infringir castigos crueles generaba sumisión e intimidación, pudiendo llegar a la pérdida del obrero por exterminio, o encender la espita de la venganza, generatriz de las revueltas, las cuales desestabilizan la producción; y la producción garantizaba el estatus beneficiado del jerarca: el castigo debía convertirse en AUTOCASTIGO.

Era pues necesario sujetar a los esclavos de otro modo..., más cuando eran necesarias muchas manos, innumerables, para llevar a cabo aquellas empresas que la ambición -y la intimidación a través de lo grandioso para impregnar insignificancia en el espectador- le llevaba a emprender...
Estas grandes empresas requerían inteligencia; será la inteligencia la herramienta más útil siempre que sirva al poder. Y la inteligencia se alía en beneficio de los poderosos -en simbiosis de supervivencia- que se enriquecen o extorsionan mutuamente para beneficio propio.

De la élite "intelectual" surge la clase "sacerdotal" con la función pontificial de servir de puente entre el "cielo" y la "tierra", entre lo celestial y lo terrenal, entre vivir entre nubes o entre terruños. Bajo el supuesto dominio del arte de curar, cultiva el arte de la taumaturgia.

Los ciudadanos, ante la angustia de la soledad, entregan su libertad. Los "taumaturgos" pasan de la taumaturgia ocasional a la liturgia, que no exige "milagro", sino sólo ceremonia: ceremonias como exorcismo al miedo a lo desconocido...

La predestinación no existe, pero se crea, a conveniencia y connivencia. Cuando no se sabe nada, ni argumentar convicciones, bueno es explicarlo con/desde "el cielo". El cielo es un comodín, un farol entre tahures tramposos. No existe "per se", sino como artimaña "social" para legitimar un status de conveniencia antes los demás. Esta CONSTRUCCIÓN ARGUMENTAL MENTAL será elaborada y perfeccionada, y como el cielo dice lo que en la Tierra nos interesa, se buscó interpretar el <>.

Este diálogo celestial se fue construyendo e interpretando...  Del cielo fueron observados sus cambios, y en estos cambios es donde se buscó el discurso. Los astros fueron convertidos en letras y según su posición las "palabras". Los astros adquirieron protagonismo, y allí, en los astros colocamos a los "dioses". Dándose paso a la puesta en escena, preludio del teatro: "Que Júpiter se halle en "casa" de Marte: ¡"rayos y centellas"!; que Saturno, se encuentre con Venus, ¡culébron...!..."  Y los hombres a la deriva de estos dioses, sin olvidarnos nunca de los que entre bambalinas urden la tramoya del drama.

Y será curioso que en paralelo con la civilización humana, se desarrolle la escritura, y "al par que se escribía en la tierra se decía que lo era en el cielo", y viceversa, que del cielo venía lo que en la Tierra se quería. Perfeccionándose la "historia", dándose cauce a la divinizaciones de personajes, y en su igualdad, se estableció jerarquía, y de la jerarquía, el monoteísmo.

Y de la concreción del todo en una parte, que a su vez ha de ser parte del todo, el sofisma más reverso del anverso. La exclusión por la afirmación de lo contrario, esto construye y destruye al monoteísmo, puesto que lo fundamentan en la fe, y no en el amor. Siendo "FE", reiteradas normas "credenciales" de cumplimiento de unos para otros.

Y, ¿dónde se fijan las normas? En contratos, y éstos en tablillas o libros. De aquí ese apelativo de "creyentes del Libro" para judíos, cristianos y musulmanes, siendo los más intransigentes y corrosivos de la humanidad, pues defendiendo la armonía y la paz, la destruyen. Por amor, aniquilan. Por creer, intoxican. Por un cielo o paraíso extraño, niegan La Tierra, a la misma naturaleza que les parió.

Aquí, la convicción -de uno a uno mismo-, frente a la persuasión -de uno a otros-... o tal vez la distracción como evasión, evitación o negación.

Que la serpiente adquiera la virtud de constituirse en tótem, lo será porque simboliza a la perfección a la "civilización", que poco a poco silenciosamente, estrangula hasta la asfixia a sus presas. Las puede envenenar, pero, ¿para qué darle muerte pronta, gastar venenos y estropear la comida? Una vez controlada, la engullirá cuando le apetezca y plazca.


Es verdad que el soporte aporta relevancia, pues cuando se dice que "el oro en buen paño se vende", hay que admitir que "no todo lo que en buen paño se venda, sea oro", si bien, muchos lo pudieran tomar por tal y por esa calidad pasara entre incautos. Lo que en su momento lo supusiera la escritura, hoy lo son los medios de comunicación de masas los que constituyen este soporte áureo.


COROLARIO: SON MIS ACTOS LOS QUE ME DETERMINAN EN UN CONJUNTO DE CIRCUNSTANCIAS CAMBIANTES DENTRO DE UN AZAR DE PROBABILIDADES INFINITAS... LA VIDA SIEMPRE CONLLEVA INCERTIDUMBRES; NO ESTÁ, POR TANTO, PRE-DETERMINADA. No estamos creados para cumplir una función determinada, sino que la función que cada día y momento realizamos es la que al existir, nos determinada.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

¿Qué hay del pasado en nuestro presente?

De cara a la Celebración del “Día de la Constitución”.
Una constitución de ciudadanos libres, iguales en un estado de derecho,  cohesionados y solidarios.

Es en la Baja Edad Media* cuando el poder de la monarquía se encuentra incipiente, y el poder de los GREMIOS PROFESIONALES comienza a aglutinar sus fuerzas, tanto económica como evidentemente, social, es entonces cuando aparecen formulas de contratos vinculantes entre la realeza y estos sectores profesionales conscientes de su pujanza y presencia. En estos momentos la realeza ejerce una fuerza “representativa” que necesita de la fuerza pragmática y operativa de llevar a cabo determinadas empresas de interés común. Estos acuerdos o fueros conectaban las aspiraciones de ambos bandos. Es de este modo como la monarquía adquiere una fuerza que descuella sobre la nobleza estamental en la que logra imponerse no sin permanentes conflictos… La Nobleza valía su importancia en la prestación de protección, que no de producción, donde si pesa el carácter emprendedor comercial y producción del nuevo sector de población… El castillo y la abadía dejan de ser centro del organigrama de la población para pasar a la ciudad y la acción CÍVICA y comercial.

Al construirse el Estado Moderno se descompensa este equilibrio de fuerzas al magnificarse el bando monárquico con el ejercicio del Autoritarismo que deriva al Absolutismo, cuyo exceso le llevará a la quiebra, primero con la Independencia de los EE.UU. de América respecto del Reino de Inglaterra, y la posterior Revolución Francesa, cuando se redactan cartas (de los Derechos del Hombre), contratos (social), declaraciones (de independencia) y constituciones… y la sociedad de ese momento reequilibra fuerzas y dinamismo.

Son los escritos y doctrinas de los Humanistas, sobretodo Erasmo de Rotterdam, y luego los Ilustrados, Voltaire, D´Alembert, Rousseau, Montesquieu, éste en el Espíritu de las Leyes y su división de poderes, sobretodo éste último, los que ponen las bases para la revolución y consiguiente transformación de la sociedad monárquica en burguesa, y años más tarde, en proletaria, mediante las doctrinas de Marx y Engels… Estos nuevos Estados precisan de Declaraciones-Contratos que armonicen las demandas y aspiraciones de toda la población. La necesaria transformación al hilo de los tiempos encontrará grandes trabas sobretodo por esas facciones sociales que caducas se resisten a perder privilegios y que desadaptadas buscan cómo sobrevivir y justificar su presencia, sobretodo en sociedades viejas como en los Estados europeos…

* la Edad Media (“europea”) dispone de una idea central común que aglutina a los diferentes territorios romanizados en el que subyace la necesidad de la recuperación de la Identidad idealizada y añorada del Imperio romano. En esta concepción de Imperio se sustituye al adversario bárbaro por el creyente del Islam, cuya fe aglutina a muchos pueblos que compiten en la dominación-acaparación de la economía y riquezas, en cuya situación lograra esplendor y garantías de seguridad.  Del Imperio Romano de Oriente guarda la sacralización de los estamentos del poder con la que pretende aglutinar a esta sociedad. La fe, la religión, se argumenta y reviste como justificadora de las acciones del existir del hombre. El hombre vive y muere por la religión. La guerra, instrumento de combate y eliminación de adversarios se sacraliza, y “por Dios” se legitima la muerte… simples guerras de religión, que esconden la aniquilación del ser humano.

¿Qué hay del pasado en nuestro presente?

como podemos ver aún perduran muchos atuendos mentales...

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Las confabulaciones del Destino


Las creencias de hoy no son de ahora…   “creernos en manos de los dioses” es ya antiguo…   si protegido de Hera, enemistado de Zeus, y enmarañado con los partidarios de los tales y cuales… y por ello, entendiéndose al ser humano cual juguete de un destino, y los consecuentes e inherentes desatinos añadidos…   (“daños colaterales” que llaman ahora)

Reminiscencias del pasado ancestral sobre nuestro pensamiento actual…   algo así como el coxis óseo en nuestro esqueleto, vestigio de lo que un día fuéramos… Así los “clásicos” y desde entonces… creencias para acaparar aflicción y alivio… o consuelo en la justificación que lo que nos ocurra, “ocurre por algo”…  -así ya tramado también en la urdimbre bíblica… y de aquellos tejidos, nuestros vestidos-, cuando ocurre por nada, proyectando en el cielo nuestro confuso infierno.

Así la Tierra, así el Cielo. Las confabulaciones y tribulaciones de aquí, puestas allí, “en el Cielo como en la Tierra… Ciertamente, aquí “sobre el terreno”, son observables maquinaciones, revoluciones, sublevaciones, confabulaciones,… para infringir un mal generalizable a muchos, y lograr la “ortopraxis” de pocos…   Así por los siglos… y de ello, sin cuestionar, llegar a creer que sea sempiterna la injusticia. Luego nos creamos–creemos la redención con un mesías… y hasta el mismo Jesús de Nazaret se halla contextualizado en un momento crucial de dominación… y como rebelde, aniquilado por disquisiciones “jurídicas” (normativas) emanadas de esa Casta dominante-confabuladora para explotar…


Pero ahora yo me pregunto, ¿si existe el mal, por puro contraste, su antagónico bien es precisa su presencia?… ¿Existen confabuladores del bien?... ciertamente, ¡no!  Los “buenos”, no confabulan… son pacíficos, mansos, inocentes… en su lugar crecen unos “seudos”, aprovechados que bajo el marketing de lo “bueno-bonito-barato”, clavan el fraude… ¡Ah, y me quedan los “ángeles custodios”, figuraciones celestes que nos protegen… sin enmendar desatinos y destino… remediando, dicen, pero sin curar, ¡Es lo que hay!

domingo, 6 de septiembre de 2015

sin relevancia, ¿el huevo o la gallina?: los comienzos.


Hay quienes quieren entender la vida como un guión, que nosotros actores desarrollamos. Y cual obra dramática, ya comedia, drama o tragedia, nuestra condición de actores nos "determina" a su desarrollo, que como "buen profesional" y aunque según el reparto, a unos el papel de protagonista y otros, de secundarios... cada cual interpreta.

Mi convencimiento va en disentir –por discutir-, de lo "preestablecido", y cierto es, que la genética me predispone... también donde vivo, duermo o como, y con quien... Cierto si fuera, que si es un "papel" mi vida, no debo de ser pretencioso y ufano ya que, no es mérito el mío porque me fue dado. En fin sea ganado u otorgado, es cosa que por mi ejecutado, y de este hacer, por mi conciencia e inteligencia, acierto y error, por convicción y honor, voy respondiendo lo mejor que sé y puedo desarrollarlo.

Ahora tengo, de años, 59, así que en lontananza ya empiezo a mirar las cosas desde una perspectiva distante... Nací un día 11 del mes 5º, de un año contado conforme a un modo del que resulta transcurrido, entonces, 1956 las veces... las translaciones o circunvoluciones de este planeta a su estrella.

En fin, pudiera ser que de igual modo o manera que existen unos caminos u órbitas para los astros, quizás algo mantenga el equilibrio en este conglomerado de humanos, y en dependencia con ellos, también me determine y limite... Pero entonces, ¿si estamos preestablecidos, en qué juega su juego nuestra libertad, puesto que nuestros actos son o lo fueran de un autómata preprogramado? 

Y de las leyes cósmicas y naturales como incendios devastadores o tsunamis, inundaciones, terremotos, plagas y sequías... Desgracias que sólo buscan el reequilibrio con el que reposicionar un orden que supera nuestras mentes y en el que nuestras decisiones, esfuerzos, proyectos sufren naturalmente revuelcos para que, siempre, la naturaleza siga el curso natural, su "órbita" en algún momento establecida.

Siendo pues la acción humana ajena a sus propias decisiones y deseos, una alternativa más en las opciones de los eventos naturales, entonces, ¿si mi conducta, fuera la más noble o malvada?, en nada influyera en el devenir de los aconteceres de este Cosmos reglado frente a un Caos demolíente. ¿Hubiera, entonces un Quién que al iniciarlo lo diseñara, o sólo el azar y el consiguiente equilibrio de fuerzas " gravitacionales" -o si es esta misma organización de la energía la propia ley en si (que a su gusto un ser)- lo estableciera?

Entiéndome por tanto que si aceptara ser resultado de un destino o guión establecido, mi libertad poco importa y así mismo, cual molécula en este magma de la naturaleza, también en su dinamia sumergido y a su destino, destinado. No por tanto por mis decisiones,  voluntad y hechos, sino por otras reglas, cauces, fuerzas, órbitas, sinergias, derivado.

Las explicaciones inexplicables, las teorías y elaboraciones, religiones y confesiones... Olvidan la regla básica... Ni la influencia de los astros nos "determinan" porque existimos como moléculas de elementos previos, conformando unas veces vapor o líquido, dando apariencia a  fluido o a sólido, ya grano de sílice en roca o arena y si ésta, suspendida en el aire o revuelta en el río o en el mar.  Somos transformación, no decisión.


Y todo esto para terminar diciendo lo ya expresado hace 2.500 años, 25 siglos, cuatro antes de nuestra Era, o referencia cronológica, por Heráclito de Éfeso, un griego que obtuvo la reflexión mirando el continuo del flujo de un río de su Jonia natal.

miércoles, 26 de agosto de 2015

El discurso circediano de Mariano.



La Bruja Circe y su discurso encantado.

Aviso a navegantes aturdidos por el desencanto y la desafección. (revisión, 26-08-15)
(En torno al artículo de opinión de MRB en Faro de Vigo, del 4 de marzo de 1983)

Después de leído dicho artículo, pienso en su estilo de pensamiento, y desde mis conocimientos, aplico el siguiente análisis.

Mariano Rajoy Brey ha llegado donde ha llegado por el arte del disimulo, por el propósito de no molestar a nadie, contemporizando con unos y con otros. Pareciendo, convenciendo de que está contigo, cercano, te comprende; dice estar con la clase media, con los que emprenden, con los que trabajan duro, con la investigación… Está en todas partes y con todos, con Camps y con Bárcenas, con Rita y con Fabras, con Rato y con Aznar… ameniza con todos, aparenta ser del entorno, incluso parece que gana poco, como uno más… Es un Claudio-emperador, con tics gestuales, habla farfullera corregida con los años. ¡Pero el chico, parece de los tuyos!

¡Ah, pero no! es clasista, despiadado, inmisericorde. Las heridas que deja su política en las gentes no le mueven para paliarla. Argumenta y justifica aplicarse por un bien necesario, por la superación de la crisis, crisis ocasionada por tanto despilfarro “social”… Aunque los resultados sean críticos por desiguales, encumbrando mucho a pocos y arruinado totalmente a muchos. Entonces racionaliza y aflora su selección natural: “no somos iguales”. Justifica que los ricos lo son por capacidad… capacidad inmoral para consentir y aplicar la explotación laboral y humana.

Trajinaba, ya hace años, la contabilidad opaca, como las tarjetas, mientras hablaban de transparencia… Su gobierno demuestra aplicar un discurso que no es semántico con el entender llano… Realmente usan un discurso capcioso, con doble intencionalidad, una la expresa, la otra soterrada. Utilizan un discurso “encantado” que embauca a los “desconcertados y aturdidos”

Retrotrayéndome a 1983, entonces Mariano tendría 28 años, ya está situado, es registrador de la propiedad, pertenece a una estirpe-casta económica, el dinero le entra como si nada, y cual terrateniente o senador romano se dedica a la política, en el sentido literal, al neg-ocio. Es ya diputado por su comunidad y goza de padrinazgo. Es un chico bueno en el sentido aparente de la palabra. Pero quiere llamar la atención en el terreno público, darse a conocer, y lanza su soflama.

Decir, aporta poco. Un solo libro le vale para sostener su pensamiento. Lo recubre de una ciencia farragosa imprecisa, pero en la que quiere improntar enjundia y saber. Como si la vida solo admitiera un estilo de existir, acapara el pensar “de los del siglo VI” antes de Cristo. Con arrebato apodíctico, y saltándose toda la corriente humanista del Renacimiento, la Reforma luterana y la Contrarreforma católica, el Enciclopedismo y la Ilustración, las revoluciones e independencias en países punteros, y el propio mercantilismo. Se coge a Mendel -y podía haber tomado también a Darwin- para pontificar, que como guisantes perpetuamos no solo la biología sino la frenología.

Inviste de dogma una pseudociencia que pretende legitimar la supremacía de unos hombres-estirpe frente a otros… De esto ya han pasado 32 años. Las personas inteligentes evolucionan porque son capaces de aprender, y del aprendizaje, recomponer los argumentos y criterios que rigen su comportar. El pensamiento humano evoluciona a lo largo de la historia, pero también regresiona. Considerar que el pensamiento humano no compendia la integración de las experiencias de todos los pueblos es una ofensa a la propia inteligencia. Simples son sus consideraciones, pero “concluyentes” para su propósito.

Además, también podemos observar que su estilo de pensamiento no parece haber evolucionado. Sus premisas y postulados se mantienen inalterables hasta ahora: existe, por naturaleza, gente competente e incompetente. “Ellos”, incluido su Partido, responden como la supremacía de la élite… Si hay pobres no es por la injusticia sino por su incompetencia, si maldad, lo es por degeneración,…    Ellos son “elegidos”, no son corruptos, son inalterables, están llamados a mantener las esencias patrias…   Porque la “igualdad” descafeína, adocena, nos recluye “iguales en la miseria”, “relaja a cotas mínimas a los capaces y emprendedores” (por eso él y sus hermanos fueron hechos funcionarios, que según el modelo liberal que lideran, son nefastos)

En fin, logra hacer un discurso “políticamente correcto” de “regresión”, amoldado a su auditorio… Un auditorio que hoy goza de su agrado, porque domina ese discurso ambiguo, ese congraciamiento de tópicos, ese antigregarismo de quienes muertos de hambre huyeran de la penuria. No quieren ser como su vecino y quieren ser más, y entonces trepan y emulan formas camaleónicas para parecer lo que no son, revistiéndose de triunfadores… ¿De dónde surgen entonces esos votos que sustentan su gobierno? ¿De los muchos apoltronados y acobardados, confusos e indecisos?

Mariano es lacayo de jefes. Lo fue de Franco, lo fue de Fraga y ahora de Merkel. Él no tiene ideas, las toma de los que mandan, y cual cangrejo ermitaño se amolda al cascaron de la caracola de turno. Pero sabe una cosa: parecer que es de los nuestros, que está a nuestro lado, que nos comprende, que hay que bajar impuestos, aunque luego los suba, que los servicios públicos sean de calidad mientras que siegan sus fuentes de financiación… Las retribuciones, moderadas, mientras sus cargos las revientan con sueldos desmedidos y pensiones vitalicias…

En fin, por más, Rajoy es la Bruja Circe, y mientras que no le desenmascaremos seguirá convirtiéndonos en cerdos para que hocemos los suelos y proporcionemos suculentos jamones a otros, los mejores, los aristócratas de las finanzas y mercadeos. ¡Que es un farsante!, de tomo y lomo, pero creído por sus votantes.
Y añadiré algo más:

Versionar una construcción gnoseológica de la mente humana al campo social, ya lo inició Michel Foucault; de aquí que voy a tomar el pensamiento de Eric Berne y su interpretación de la dinámica que mantenemos mediante los “juegos psicológicos”, donde las “estructuras emocionales padre-adulto-niño” condicionan el comportamiento social e interactivo de cada uno de nosotros. De las estrategias de juego de estas estructuras de interactividad con nosotros mismos y con nuestro entorno afloran pautas saludables o dañinas, para uno mismo y para los demás.

El estilo “padre-niño” es un estilo excluyente y dependiente. De ese resultado “inmovilista” de: “¡Niño! Comerás huevos, cuando seas padre, ¡MIENTRAS, NO!” ¿QUÉ ES ESO, QUE UN PARIA SE CONSIDERE IGUAL A UN PROHOMBRE, HIJO DE UNA ESTIRPE DE ABOLENGO… ¡MAL ENCAMINAMOS UNA SOCIEDAD QUE SE FRACTURA EN CASTAS Y COMPARTIMENTOS “DESIGUALES”… -Como se mantienen entre las Autonomías de la Comunidades “históricas” y las “administrativas”-… aquí desaparece el principio de igualdad que DICTA: cada ser humano responde de sus actos por sí y nunca será “discriminado por razón de nacimiento, poder económico,… “. VEMOS QUE NO HAY IGUALDAD, NI EQUILIBRIO, SINO DIFERENCIACIÓN Y SELECCIÓN… y estos esquemas nunca han reforzado una sociedad… porque si tan buenos eran los “buenos”, ¿por qué el pueblo ha tenido que poner su hacienda para avalar la deuda “pública” bancaria y estamental? Y, ¿Por qué se incrementa cada vez más esa deuda soberana que hemos tenido que respaldar estampándola con la propia Constitución?


lunes, 10 de agosto de 2015

los discursos aprendidos

Los discursos aprendidos

Saber hablar… saber comunicar,… pero sobretodo saber transferir las propias experiencia y creencias, de conciencia a conciencia –corazón e inteligencia-.

Todos los “instruidos” podemos montar un discurso; ¿qué menos que “saber hablar en público”?,… esa elocuencia es señal de acceso a lo “culto” y se presta a ceremonias… y rendir pleitesía al culto de la jerarquía, salvando las circunstancias con “saber tomar la palabra” y ejercer ese protagonismo que distingue.

Volviendo al tema, el discurso, -no el de Descartes, ¡claro!- sino ese que todos tenemos para transferir opinión, cuando cabe. Construimos nuestros discursos por imitación de modelos, pero en cuanto que solo “aplicamos” las formas y la repetición, sin análisis ni crítica… mimetizamos opiniones, al gusto y acomodo del entorno. Todo, porque aprendimos “EDUCADAMENTE” a repetir los discurso al hilo del profesor, director, o mandamás del “circulo de poder” donde nos desenvolviéramos.

El sistema franquista nos castigó hasta anular nuestra indómita rebeldía, primero mediante la guerra, instaurando brutalmente el “programa de modificación de conducta colectiva”. Luego durante los 34 años y 204 días de la dictadura, manteniendo el programa de “sobrecorrección”; y actualmente se nos mantiene… El anterior era expeditivo y coercitivo, ahora ya sugestivo, porque nosotros mismo nos aplicamos el programa instaurado, de tal modo que adocenados, nos consideramos “de bien” si conformamos nuestro pensar al de aquellos que nos explotan y cual síndrome de Estocolmo dependemos emocionalmente de nuestros opresores. (¿cómo explicar esa bolsa abundante de votos esclavos del Partido Popular, heredero de la dictadura?)

Y con la sugestión hemos topado… nos abastecemos de un talante conservador donde no queremos perder lo poco que nos queda…   porque dado que la dignidad ya nos la quitaron, y sin dignidad nos arrastramos, vamos conservando nuestras miserias e inmundicias… creyéndonos que conservamos algo.


Si conservamos algo, es una enorme deuda soberana, una cadena tan pesada que ni Atlas soportara, ni Sísifo resistiera. Pero cual mantra nos repetimos, soy esclavo de mi señor, da lo mismo quien me mande. Y a honra lo proclamamos siempre que votamos, y elegimos a los mismos que nos esclavizan.

domingo, 5 de abril de 2015

Qué se esconde tras las cosas... las verdades asentadas y por aventar...

¿Dónde se escribe el destino, esa creencia "ancestral" que nos determina y condiciona?

Pienso que el destino lo determina mi genética, las cantidades de hormonas, las dosis de adrenalina...  melatonina, serotonina o dopamina,... ¿Acaso no está en la genética si por ser diabético, tenga un estilo de comportarme, si por secreción de glándulas, fuera afable y ponderado o visceral e indómito...  ?   ¿Que una desprogramación genética altere mi vida, si síndrome de tal... trisómico del par 21, autismo, X-frágil,... Si los déficit de nutrientes o traumas de madres en zonas de devastación, dan criaturas enfermas, espinas bífidas, parálisis cerebral, déficit sensoriales,... los accidentes y sus consecuencias...? 

¿Acaso un "destino" nos clasifica y selecciona, y por ello nos determina?...  El determinismo nace en la Biblia, al justificar una causalidad argumental de la acción divina sobre los acontecimientos humanos... Y así se justificaban las conductas de afines y extraños a esa causa interesada... Y aún así, se sigue filtrando a nuestra sociedad, como "Palabra de Dios" el observar y cumplir unos mandatos absurdos y seleccionados por "grupos humanos de presión"; palabras de dioses son las evangelizaciones devastadoras, católicas... presbiterianas, islámicas, judías,...

La idea de destino pretende ser una causalidad efectista, para  justificar-legitimar que en circunstancias adversas existe un "argumento" a cumplir en esta "obra teatral universal"... Y que es el éxito de la "obra en conjunto" lo que importa y a "Dios" agrada...  Y así dicen, si del "papel asignado por tu destino" te toca ser "esclavo" cumple bien el rol de tu personaje, y si "señor", de igual modo, pero ya vemos las diferencias tan abismales, sociológicas, económicas, de oportunidades y calamidades de un "papel" a otro. Con el "destino" se intenta "legitimar" situaciones personales y sociales.

El "creer" en un destino puede favorecer el autoconvencimiento para superar conflictos internos o externos... Es la tabla de salvación, el asidero emocional para obtener fuerzas en la superación y motivación de logros, resiliencias, autoconcepto de uno mismo...  Y poder superar las situaciones personales adversas.


¿Es entonces el "Destino" un placebo personal y social, algo que no tiene "fuerza de por sí", pero cual Condicionamiento Instrumental propicie que el Estímulo Secundario-condicionado suplante al Primario-Incondicionado?